La crisis global por efecto de la pandemia desatada por el virus Covid-19, también conocido simplemente como Coronavirus, está afectando cada una de las actividades humanas, y los eventos deportivos no están exentos de verse afectados por esta situación.

La gran mayoría de los grandes eventos deportivos previstos para el corriente año ya han sido cancelados, pospuestos o reprogramados para finales de año o para 2021. Sin embargo, la competencia deportiva más importante del mundo sigue, hasta el momento, sin ser cancelada para atender a la actual crisis. Se trata, por supuesto, de los Juegos Olímpicos y Paraolímpicos de Tokio 2020.

La delegación de Perú y su participación en los juegos

En el contexto de la actual pandemia y sus consecuencias directas sobre la salud de todas las personas, muchos se preguntan por qué el Comité Olímpico Internacional (COI) no ha, hasta el momento, oficialmente cancelado o pospuesto los juegos. Las delegaciones olímpicas de los primeros países afectados ya estaban alertando acerca de las dificultades de los deportistas para entrenar de manera satisfactoria en la crisis. Ahora, con la acentuación del problema, muchos ya están pidiendo la cancelación y afirmando que no podrán garantizar su participación.

El caso del Perú no es diferente. La actual administración del presidente Martín Vizcarra está tomando medidas contundentes para frenar el avance del virus, a la par de la mayoría de los gobiernos de la región. En ese sentido, el gobierno está dejando claro que, ante la posibilidad de que implique un riesgo para la salud pública e individual de los atletas, la participación de la delegación olímpica peruana no está garantizada.

Así, el Perú se suma a otras delegaciones que están cuestionando de manera muy severa la actitud del COI de no suspender inmediatamente los juegos, o de reprogramarlos para el año próximo, como ya lo han gestionado otras asociaciones deportivas internacionales.